
Lo bueno de Explora es que está todo incluido, así que puedes tomar tantas Sprite Zero como quieras (no tiene que ser Sprite Zero obligatoriamente, puede ser vino o zumo o lo que sea) y pasé algunos de los más apacibles momentos de mi vida sentada en su abierta-a-todo-el-mundo zona de bar, mirando al mar y al césped y a los caballos salvajes y a la ausencia de fealdad. Me sentía muy, muy feliz, casi tan feliz como cuando tuve la sobredosis de Emla (ver el mes pasado.) (Hablando de eso, tengo una carta de una encantadora mujer canadiense que me humilló y me recordó de nuevo que hay gente que muere de inanición o de un sobrecalentamiento climático o debido a la sobreexplotación, y me di cuenta de que cuando tuve la sobredosis de Emla, probablemente tuve una experiencia cercana a la muerte y he de decir que fue tan agradable como la gente dice que es. No vi ningún túnel ni ninguna luz blanca, pero aún así fue muy hermoso. De todas formas, tened cuidado).
Entonces, el domingo 18 de enero, nuestro último día – estuvimos sólo 4 noches, pero parecieron muchas más – yo cumplí los 15 años sin beber. Todavía no me lo creo. Qué suerte tengo.

Fuimos a Santiago un par de días. Nos advirtieron que un par de días en Santiago serían un par de días muy largos, pero, valientemente, insistimos en que queríamos ver Chile de verdad. Bien, ¿cómo lo pongo? No es Río de Janeiro, y esto probablemente es lo mejor que puedo decir. Verás. Lo que no había apreciado era que Chile es el más exitoso económicamente de la región, por lo que tienen un número de personas que trabajan muy duro. Incluso pensé que tienen el mayor número de población palestina del mundo fuera de la misma Palestina y una gran comunidad serbia y a pesar de ello no había evidencias de un vibrante cruce de culturas. Y las tiendas eran una mierda. Lo que quiera que sea que estén haciendo con su exitosa economía, desde luego, no son tiendas.
¡Y entonces! Fuimos al desierto Atacama. Para hacer senderismo y esas cosas. Ésta era la parte del viaje de Él mismo, así que no presté mucha atención, sólo pensé que serían millas y millas de nada que ver, el lugar más seco de la tierra y todo eso. Dios, qué equivocada estaba.
¡Oh, Dios, sí, el dedo del pie roto! Olvidé contártelo. El día de año nuevo, Él mismo dio una patada a un taburete (sin querer, no estaba enfadado, tipo tengo-fiebre-aftosa-patada-al-taburete) y anduvo cojo por todas partes sin ir al médico, hasta que le tuve que decir: “pretendes escalar montañas en Chile el mes que viene, eejit, ve al médico”. Así que fue y le mandaron hacer una radiografía y por supuesto, tenía un dedo del pie roto. Pero lo escayolaron y se recuperó. Estamos expuestos a accidentes.
Y sí, el Atacama. Muy alto. Muy frío durante la noche. Cerca de los Andes. Cada día subimos un poco más (allí durante 5 días, tener que hacerlo lentamente en caso de tener mal de altura).
En nuestro segundo día alcanzamos los 14.000 pies (4.300m) y estábamos a punto de de empezar la caminata cuando el guía dijo: “bueno, vamos a iniciar nuestro senderismo aquí”. Y pensé, ¿SENDERISMO? Dios mío, ¿estoy haciendo… senderismo? Entonces miré a mi alrededor y no pude ver algunos de los más pequeños picos de los Andes y cuando pregunté a Él mismo dónde estábamos, me dijo que estábamos sobre ellos. ¿Los Andes? Dije. Y estoy haciendo senderismo. Por lo tanto, ¿eso significa que estoy haciendo… senderismo sobre los Andes? Y sí, resultó que era yo. Lo más extraño del mundo, si me lo preguntáis, amigos. No sé cuándo se convirtió en senderismo en los Andes, pero parece que lo he hecho. Vete a saber.